Hace ya rato, me he sentido un poco perseguido por las ocupaciones y me agito muy rápido, tanto así que he llegado a la amargura, donde dejo todo tirado y no queriendo hacer más nada; cuando llego a mi casa, mi madre me nota mal y trata de ayudarme pero como yo soy terco, no me dejo ayudar y a veces hasta ella es la que paga mi amargura. Pero yo no tengo la culpa, es que son una cantidad de problemas que me atormentan ya sean en la casa, en el zoológico, en la iglesia y ahora terminando el colegio estamos corriendo.
Me siento como cargado, que tanto asi que espero ansiosamente el momento del ecuentro con Dios para descargarme, y hay hasta dias en que no tengo esa intimidad, ya sea por sueño o tiempo.
Pues si, son tantos problemas que sumados con las ocupaciones es igual a desespero, pero doy la cara y sigo adelante, porque el que me da esa fuerza es Dios, por eso no me dejo intimidar por los problemas y desesperos, porque aunque se que son muchos, yo se que triunfare y por eso el titulo a este post, porque me le rio en la cara al problema y sigo pa'lante.
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