
Me sentía solo sin un rumbo y sin destino
Me acompañaban las palabras falsas de mis supuestos amigos
reconocía que Dios es el Todopoderoso!
pero y que? si mi vida seguía igual
Pero un día decidí callarles la boca a esos falsos amigos y decir:
-Yo lo mio se lo cuento a Dios aparte- y así fue.
Decidí dejarle a Dios todo.
¡Y eso es lo que m
e mantiene de pie!,
no tú, ni tú... Sino el Dios Santo!!
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