martes, 26 de julio de 2011

¡Maldita confusión!

Tenía mucho rato sin sentarme frente a mi pc y escribir en el blog, sencillamente no lo hice no porque no tenga nada que escribir; sino porque hay veces en que se me olvida que tengo un blog. 
Bueno... Quiero contarles, que muchas veces en mi corta vida he estado confundido por algún motivo, ya sea por sentimientos, por decisiones, por ministerio, en fin. A veces siento que mi edad es muy corta como para hacer tantas cosas al tiempo y empiezo a ver que hay bastante gente desocupada y sin oficio, acabaropa que no hacen un carajo, y tienen mi edad, y hasta más. Pero he comprendido que soy un poco diferente; y soy diferente porque así Dios lo ha querido. Simplemente no tengo que mirar a los demás si hacen o no hacen, simplemente lo que tengo que hacer es cumplir el propósito de Dios en mí; y a eso le tengo fe.
Si hay fe, no está la maldita confusión; pero si está la maldita confusión, lógicamente no hay fe. Eso es ley, pero surge el gran interrogante, ¿Cómo hago para tener fe y no estar confundido?. Pues he tratado de responder esa pregunta hace más de un año y creo que hoy tengo la respuesta. La biblia dice que la fe viene por el oír, y es el oír palabra de Dios; o sea, obedecer a lo que Dios dice, o sea, Practicar su palabra; si hacemos eso tenemos fe. Si tenemos fe, estamos seguros de seguir adelante sin dejarnos tocar por la maldita confusión. 
Dios nos da seguridad y convicción, eso es la fe, por eso hay que oír su palabra, practicar su palabra para tener fe. La confusión nos toca cuando no queremos hacer lo que Dios nos dice sino lo que nosotros queremos, y lógicamente nos confundimos, porque el ser humano es inseguro e imperfecto.
Un claro ejemplo es en el capítulo 11 de génesis; en donde el propósito de Dios es expandir la raza humana por toda la tierra, pero el humano por terco decide hacer una ciudad que llegue al cielo con el fin de que no se puedan expandir; y Dios los confundió y pararon su obra. Muchas veces Dios nos manda a hacer algo y estamos seguros que así fue porque tenemos comunión con él, pero llega el momento que queremos manipular eso que Dios quiere hacer con nosotros y comenzamos hacer lo que se nos da la gana; y es allí donde la maldita confusión viene y nos vuelve nada. 

"La Fe viene por el oír, y oír la palabra de Dios; entonces la confusión viene porque te gusta hacer lo que te da la gana y porque no escuchas la palabra de Dios!"
 

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Vomita lo que está en tu mente!